Nació a finales del siglo XIX en Formentera, donde Juan Marí Mayans montó la primera destilería de bebidas espirituosas de Baleares, antes de trasladar buena parte de la producción a Ibiza. Desde entonces es el licor casero y comercial más identificado con las dos islas.
El sabor es anisado de fondo, pero no empalagoso como un anís normal: por debajo asoman el romero, el tomillo, la salvia y ese punto balsámico de las hojas de naranjo y limonero que lo distingue de cualquier licor de hierbas peninsular. C
uanto más frío se sirve, mejor se separan esos matices; templado, el anís tapa todo lo demás.
Por qué las ramas se quedan dentro de la botella
Aquí está la diferencia entre un licor de hierbas correcto y unas hierbas ibicencas de verdad: no se cuela todo antes de embotellar. En la isla es habitual dejar dentro de cada botella una ramita entera de romero o tomillo. No es descuido ni estética: sigue soltando aroma durante meses, así que el licor evoluciona en la botella mucho después de los quince días de reposo, y una botella vieja huele distinto a una recién hecha.
El error de casi todo el mundo fuera de Ibiza es colar a conciencia, como con cualquier otro licor macerado, dejando el resultado limpio pero plano. Cuela bien el líquido de la maceración, pero reserva un par de ramitas frescas y méchelas dentro de cada botella antes de cerrarla.
Las hierbas imprescindibles según el reglamento de la Indicación Geográfica son hinojo, tomillo, romero, hierbaluisa, espliego, ruda, eucalipto, manzanilla, enebro, orégano, menta, cáscaras de limón y naranja, y salvia. Muchas familias añaden además hinojo marino, ajedrea o lentisco, según lo que tengan a mano. Con seis o siete bien elegidas ya sabe a lo que tiene que saber.
Ingredientes del licor de hierbas ibicencas
- Flores de hinojo silvestre y de manzanilla, un puñado
- Un puñado pequeño de espliego (lavanda)
- 1 cucharada de bayas de enebro
- Un puñado pequeño de hojas de eucalipto
- Piel de una naranja y piel de un limón, solo la parte de color
- 1 cucharada de anís en grano (matalahúva)
- 1 cucharada de anís estrellado
- 2 ramitas de tomillo y 2 de romero
- 2 ramitas de orégano
- 2 ramitas de hierbaluisa y un puñado pequeño de menta
- 2 ramitas de salvia
- 1 litro de anís seco
- 1 litro de agua
- 200 g de azúcar
De aquí salen aproximadamente 2 litros de licor, con una graduación final de entre 20 y 22º.
Cómo hacer licor de hierbas ibicencas paso a paso
1. Secado de las hierbas (2 días)
Extiende las hierbas y flores sobre papel de periódico, al sol y a la sombra alterna, durante dos días. No hace falta que queden crujientes, solo que pierdan el agua superficial. Metidas verdes y con rocío, la maceración se llena de humedad y el licor sale turbio.
2. Maceración con el anís (1 mes)
Mete las hierbas ya secas, la piel de los cítricos y los dos anises en un recipiente hermético de cristal y cubre con el litro de anís seco. Guárdalo en un armario oscuro, moviéndolo cada pocos días. Un mes es el mínimo real para que el alcohol saque el aroma de las plantas leñosas como el romero; antes de ese tiempo el licor sabe solo a anís.
3. Preparación del almíbar (5 minutos más enfriado)
Hierve el agua con el azúcar durante cinco minutos y deja enfriar del todo. Añadir el almíbar caliente a la maceración apagaría parte del aroma y dejaría un ligero sabor a cocido.
4. Mezcla y colado (5 minutos)
Cuela la maceración con un colador fino o una gasa, apretando bien las hierbas, y mézclala con el almíbar frío. Prueba el punto de dulzor: si lo notas muy fuerte de anís, se templa con un poco más de almíbar.
5. Embotellado con ramas dentro (10 minutos)
Reparte el licor en botellas limpias y, antes de cerrarlas, introduce en cada una una ramita fresca de romero o tomillo. Es el paso que la mayoría de recetas se salta y que marca la diferencia, tal y como se explica más arriba.
6. Reposo en botella (mínimo 15 días)
Guarda las botellas cerradas y a oscuras al menos quince días antes de probarlo. El licor sigue redondeándose con las ramas dentro; muchas familias lo dejan meses y aseguran que mejora con el tiempo, igual que la ratafía.
Consejos y errores frecuentes
- Colar del todo y no dejar ninguna rama dentro: queda correcto pero pierde el aroma que sigue evolucionando.
- Meter las hierbas verdes sin secar: aportan agua de más y enturbian el licor.
- Impacientarse y colar la maceración a la semana: el anís seco necesita el mes entero para sacar las resinas del romero y el enebro.
- Añadir el almíbar todavía caliente: apaga aroma y deja regusto a cocido.
- Usar solo dos o tres hierbas por comodidad: el equilibrio depende de mezclar plantas anisadas, resinosas y cítricas a la vez; con pocas sabe a anís con perejil.
Variantes
- Con anís dulce en vez de almíbar: sustituye el agua y el azúcar por 300-400 ml de anís dulce, añadidos directamente a la maceración colada.
- Hierbas verdes, sin dorar: sin anís estrellado y macerando solo dos semanas sale una versión más fresca, de aperitivo.
- Con un toque de café: un puñado de café tostado junto con las hierbas da un fondo más amargo, de sobremesa.
- Con más cítrico: doblando la piel de naranja y limón y bajando el enebro sale una versión más golosa.
Conservación: cuánto dura
Bien cerrado y a oscuras aguanta uno o dos años, y con las ramas dentro mejora en vez de estropearse. Una vez abierta, consérvala igual, aunque el sitio tradicional es el congelador: por la graduación no llega a helarse y coge una textura casi de sirope. Se sirve muy frío, en vasos de chupito, porque el frío suaviza el golpe del anís y deja notar el fondo herbal; templado resulta empalagoso.
Preguntas frecuentes
¿Qué hierbas lleva el licor de hierbas ibicencas?
La base fija según la Indicación Geográfica es hinojo, tomillo, romero, hierbaluisa, espliego, eucalipto, manzanilla, enebro, orégano, menta, salvia y cáscaras de limón y naranja. Cada casa añade dos o tres más según lo que encuentre, como hinojo marino o ajedrea.
¿Por qué se sirve tan frío?
Porque el frío rebaja el golpe dulce y anisado y deja notar el resto de hierbas; a temperatura ambiente el anís domina y sabe plano. Por eso en Ibiza se guarda en el congelador.
¿Cuánto anís seco y dulce lleva la receta tradicional?
La proporción cambia de una casa a otra, pero siempre combina un anís seco, que aporta cuerpo y grado, con un punto de anís dulce o almíbar que redondea el amargor de las hierbas leñosas. Esta receta usa anís seco más almíbar aparte, la variante más fácil fuera de las islas.
¿Es lo mismo que el licor de hierbas de Formentera?
Comparten origen y familia, pero se registran por separado. Formentera fue donde nació la receta a finales del siglo XIX, aunque hoy el nombre protegido Hierbas Ibicencas cubre la producción tradicional de ambas islas.
¿Cuánto tiempo hay que dejarlo macerar como mínimo?
Un mes con las hierbas en el anís y quince días más ya embotellado. Menos de eso sabe solo a anís, sin el fondo herbal que lo distingue.