El licor de mandarina casero (también conocido en algunas regiones de Italia como mandarinetto) es una de las auténticas joyas de la licorería artesanal. Su aroma envolvente y su brillante color naranja lo convierten en el digestivo perfecto para culminar cualquier comida en buena compañía. Aprovechar la temporada de cítricos para capturar su esencia es una tradición que llena la despensa de sabor y calidez.
Preparar esta receta de licor de mandarina es sorprendentemente sencillo. Con tan solo cuatro ingredientes básicos y un poco de paciencia durante su maceración, obtendrás una bebida espirituosa de primera categoría. A continuación, te explicamos el paso a paso detallado para que el resultado sea un licor cristalino, equilibrado y con un intenso sabor frutal.
Muy Fácil
20 minutos
1 sem. + 1 mes
Aprox. 2 Litros
Ingredientes
- 1 litro de agua mineral
- 1 litro de alcohol etílico (grado alimenticio)
- 20 mandarinas (imprescindible que sean biológicas/ecológicas)
- 600 gr de azúcar blanco
Paso a paso
- Preparación de la fruta: Lava exhaustivamente las mandarinas y sécalas por completo. Con la ayuda de un pelador de vegetales, extrae la piel con mucho cuidado, procurando evitar a toda costa recoger la parte blanca (albedo), ya que esto amargaría el licor.
- Maceración: Introduce las cáscaras de mandarina en un bote de cristal de boca ancha y cierre hermético. Vierte el litro de alcohol etílico, cierra bien y deja macerar en un lugar oscuro y fresco durante exactamente una semana.
- Elaboración del almíbar: Pasada la semana, pon a calentar el litro de agua en una olla. Añade los 600 gramos de azúcar y remueve a fuego medio hasta que se disuelva completamente, creando un almíbar ligero. Apaga el fuego y deja enfriar a temperatura ambiente.
- Mezcla y filtrado: Una vez el almíbar esté completamente frío, incorpóralo al bote con la maceración de alcohol y cáscaras. Remueve suavemente para integrar los líquidos. A continuación, cuela y filtra la mezcla (puedes usar un filtro de café o tela de algodón) para retirar las pieles y cualquier impureza.
- Embotellado y reposo: Vierte el líquido resultante en botellas de cristal esterilizadas. Guárdalas en un lugar oscuro y deja reposar el licor durante un mes antes de consumirlo para que los sabores se asienten y redondeen.
💡 Consejos de experto
- El secreto de los cítricos: Es vital usar mandarinas ecológicas. Las convencionales suelen estar tratadas con ceras y pesticidas en la piel, que es exactamente la parte que vamos a extraer en el alcohol.
- Transparencia perfecta: Para conseguir un licor sin turbidez, realiza un doble filtrado. Pasa el líquido primero por un colador de malla fina y luego por un embudo con un filtro de papel de cafetera.
- Alternativas de alcohol: Si no encuentras alcohol etílico de grado alimenticio o base neutra, puedes sustituirlo por un vodka de buena calidad o un aguardiente de orujo blanco suave, aunque la graduación final variará.
Cómo servir y maridar
El licor de mandarina alcanza su máximo esplendor cuando se sirve muy frío. Te recomendamos guardar la botella directamente en el congelador (gracias a su graduación alcohólica y nivel de azúcar, no se congelará). Sírvelo en copas de licor pequeñas o vasos de chupito escarchados. Gastronómicamente, es el acompañante ideal para postres elaborados con chocolate negro intenso, trufas, o repostería tradicional con almendras y frutos secos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Sí, la cantidad de azúcar puede ajustarse al gusto personal. Sin embargo, ten en cuenta que el almíbar no solo aporta dulzor, sino también la textura densa y sedosa característica de los licores artesanos. Si usas menos de 400 gr, el licor quedará más líquido y fuerte.
Gracias al alto contenido de alcohol y azúcar, que actúan como conservantes naturales, este licor puede conservarse en perfectas condiciones durante más de un año si se mantiene en un lugar fresco, oscuro y alejado de la luz solar directa.