El licor de chocolate blanco casero es la máxima expresión de la indulgencia hecha bebida. Con su textura aterciopelada y un sabor dulce y envolvente que recuerda a los mejores postres, esta deliciosa crema de licor se convierte en el broche de oro perfecto para cualquier comida especial, e incluso en un regalo gourmet insuperable si lo presentas en una bonita botella de cristal.
A diferencia de los licores de maceración que requieren semanas de espera, esta receta de licor en crema se prepara en apenas unos minutos y está lista para disfrutar casi al instante. Combinando la riqueza del chocolate blanco de calidad, la cremosidad de la leche condensada y el toque cálido del ron blanco, obtendrás una bebida exquisita que cautivará a todos tus invitados.
Muy Fácil
15 minutos
2 horas (frío)
Aprox. 1 Litro
Ingredientes
- 200 gr de chocolate blanco (de buena calidad, para fundir)
- 400 gr de leche condensada (1 bote pequeño)
- 200 ml (2 dl) de nata líquida (crema de leche, mínimo 35% MG)
- 200 ml (2 dl) de leche entera
- 200 ml (2 dl) de ron blanco
- 1 cucharadita de azúcar avainillado (o extracto puro de vainilla)
Paso a paso
- Fundir el chocolate: En una cazuela o cazo de fondo grueso, pon a calentar a fuego medio-bajo el chocolate blanco troceado junto con la nata líquida, la leche entera y el azúcar avainillado. Remueve constantemente con unas varillas para que el chocolate no se pegue ni se queme.
- Integrar la leche condensada: Cuando el chocolate esté completamente fundido y la mezcla sea homogénea, retira la cazuela del fuego. Incorpora inmediatamente la leche condensada y sigue mezclando enérgicamente con las varillas hasta que se disuelva por completo.
- Añadir el alcohol: A la mezcla aún caliente (pero fuera del fuego), añade poco a poco los 200 ml de ron blanco sin dejar de remover. Esto ayudará a que el alcohol se integre perfectamente con los lácteos y la textura quede sedosa.
- Enfriar y desnatar: Deja que la mezcla se enfríe a temperatura ambiente en la misma olla. Es normal que al enfriar se forme una pequeña telita en la superficie por la nata; retírala con cuidado usando una cuchara o un colador fino.
- Embotellado: Ayudándote de un embudo, vierte el licor ya frío en botellas de cristal limpias. Tápalo bien y guárdalo en la nevera durante un par de horas antes de consumirlo para que adquiera la temperatura y textura ideales.
💡 Consejos de experto
- Elige bien tu chocolate: El éxito de este licor radica en el chocolate. Evita coberturas de mala calidad o "sucedáneos"; busca un chocolate blanco con un alto porcentaje de manteca de cacao para que funda mejor y aporte un sabor real.
- Agitar antes de usar: Al estar elaborado con lácteos y grasas del chocolate, es completamente natural que los ingredientes se separen un poco si el licor reposa varios días. Simplemente agita la botella con energía antes de servirlo.
- Controla el fuego: El chocolate blanco es muy delicado y se quema a temperaturas mucho más bajas que el negro. Mantén el fuego suave en todo momento y no dejes que la mezcla hierva a borbotones.
Cómo servir y maridar
Esta deliciosa crema de chocolate blanco debe servirse siempre muy fría. Es ideal presentarlo en vasos anchos o copas de balón con abundante hielo (on the rocks) para suavizar su densidad. También es espectacular si viertes un buen chorrito sobre una bola de helado de vainilla, frambuesa o café. Gastronómicamente, marida a la perfección con frutos rojos frescos, postres ligeramente ácidos que contrarresten su dulzor, o simplemente como acompañamiento del café de la tarde.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Al contener una gran cantidad de lácteos frescos (nata y leche), es fundamental guardarlo siempre en el frigorífico. En estas condiciones, te durará en perfecto estado aproximadamente entre 3 y 4 semanas.
Sí, la receta es muy versátil. Si prefieres un sabor más neutro que no compita con el chocolate, usa un buen vodka. Si quieres darle un matiz más complejo, puedes probar con aguardiente de orujo blanco o incluso un whisky irlandés suave.